viernes 11 de diciembre de 2009

Versos a Teresa (Le estoy pidiendo a dios)

VERSOS A TERESA (LE ESTOY PIDIENDO A DIOS)

Inspirado en “Yo le estoy pidiendo a dios” de Los Planetas.

Las paredes de mi habitación me reflejan solitario y perdido.

Asaltado por principios de incertidumbre.

A partir de ahora no puedo regresar ni quedarme,

tan sólo lanzarme al abismo: mutilarme ó conmoverme.

¡Tan frágil es la diferencia!


Una melodía me acompaña, me arrodilla y me alienta

a que le pida a dios que se lleve este cansancio,

que sane el insomnio que sufro evocando tu nombre,

que vuelva realidad las horas que paso imaginándote.


Besé tu cuello mientras dormías,

lo voy a pagar con mi vida.


Habitaciones rojizas, Dientes de León,

cohetes a cuadros blancos y rojos,

el Templo de Debod, el mar, polaroids,

misterios, gafas que me hipnotizan, atardeceres,

recuerdos de sevillanas de infancia, conciertos atronizadores,

amores antiguos o presentes (no lo sé), viajes,

motos, la letra “T” en la tierra, trozos de canciones,

Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos,

postales de Granada, globos terráqueos con México al frente…

son imágenes de tu vida y lamento no estar en ellas.

Tú sí estás en las mías, tan sólo falta observar mis ojos que te buscan.


Como soy medio tonto y porque no pertenezco a este mundo,

nunca me entero.


No sé si te molesto o te enamoro,

nunca me entero.


Por pedirte enredarme en tus brazos y tu pelo,

lo voy a tener que pagar con mi vida.


Le estoy pidiendo a dios que me quite la respiración,

que me lleve consigo, que me arrope y me dé calor.

Pero me ignora, se ha dado cuenta que mis creencias han cambiado.

Si Calisto dejó de ser cristiano para declararse melibeo, teresiano soy.

Te pido a tus pies, mi vida, me lleves contigo, que me digas algo bonito,

que me pidas mi alma en forma de rosa y te parezca la rosa más bella.

Y que me plantes cerca de tu ventana.

Que se marchite mi alma cuando la tuya lo haga.

Que embellezcan mis pétalos con tu mirada.


¿Cómo puedo alcanzar tus labios;

serpentear por tu espalda mis dedos?

¿Cómo puedo ralentizar el tiempo

y extenderme en una caricia eterna

que tu rostro me deje realizar?



3 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

Francisco, qué barbaridad!

Ya hacía tanto que no leía algo así. Eres un romántico increible. Excelente trabajo, en serio, cuánto amor de ese de estómago, qué bueno...

Conrado Arranz dijo...

bien bien bien... profundo... desde la soledad que nos recorta.

Argax dijo...

Joss, ha dado con la clave que te describe (al menos este texto), romántico incorregible, que eres un romántico incorregible. Sólo falta un espectro en tu texto para cumplir el canon, aunque bien mirado, los efectos de la cerveza podrían cumplir esa función.

De nuevo enhorabuena, ya casi terminé tu novela que leí en dos bocados, uno al poco de salir de Murcia y otro ahora. Se nota una clara evolución a mejor en lo que escribes ahora.

Un beso