lunes, 25 de agosto de 2014

Parchís

Dedicado a Aurelia Sancho Valles


La vida y el parchís son lo mismo.
El tablero es nuestra realidad.
El hogar, ahí donde nacemos cada día,
es donde empezamos la partida
y donde habremos de ir
si en el camino nos perdemos o un rayo nos ataca
y necesitamos el reposo de lo seguro.

La cama es nuestra casilla de arranque.
A menudo tenemos sueños que no queremos abandonar
pero en el momento en que el despertador nos marca un cinco en el dado
no tenemos más remedio que espabilar y emprender el camino.

El sofá, cierto, es una casilla segura,
donde no se puede comer ni ser comido,
donde se descansa, donde uno puede echar la siesta
fantaseando en el paraíso que queremos para nosotros,
y que la mayoría de las veces parece tan lejano como si nunca fuera a llegar;
una casilla, un sofá, donde, sin embargo, uno no puede quedarse por mucho rato,
la espalda se resentiría y los demás nos aventajarían demasiado
mientras nosotros pasamos la tarde habitando ensoñaciones.

Hay horas en el día que son como casillas seguras,
anclas del día:
La hora de regar las plantas,
la hora de comer,
la hora de rezar musicalmente,
la hora de abrazar.

Si dos fichas se juntan en una misma casilla se crea un puente
como cuando dos personas unen sus vidas en amistad o amor,
si bien, la sincera amistad ya es amor.

Dos fichas juntas en la misma casilla
impiden pasar a otras por delante.
A veces es una cuestión de sacrificio,
como si las dos fichas juntas fuesen padres
tratando de restar obstáculos
que entorpezcan el camino de sus hijos,
quienes emprenden una carrera loca
por lugares de baldosas resbaladizas,
tránsito peligroso y competitividad,
con pocos sofás donde echar la siesta,
sin espejos que reflejen.

A veces dos casillas juntas simbolizan que la unidad hace la fuerza,
y que mientras unos aguantan otros avanzan,
con la finalidad de que todos, al final, ganen.

Otras veces se trata de pura y manifiesta mala leche,
con el objetivo de putear al rival, desesperarlo, estancarlo,
canalizar en él toda la sangre envenenada que hay en ti.

Pero los puentes se rompen si sale un seis
o si hay malentendidos o traiciones.
Entonces hay que avanzar.

Si el juego es por parejas, habrás de proteger a tu aliado o ayudarle a sacar ventaja.
En determinadas ocasiones le haces daño por destino de los números
que es el azar que es la incertidumbre del devenir de la vida.

Si el juego es individual entonces es la guerra y no hay concesiones para nadie,
cuídate la espalda porque nadie lo hará por ti,
mira hacia adelante porque nadie lo hará por ti,
estás solo, ¿entiendes?, estás solo,
como cuando naces y como cuando mueres.

Hay días, hay partidas, en que todo sale mal y entonces deseas nunca haber salido de la cama.

En cambio, hay veces en que todo fluye,
que flotas en el tablero,
que armonizas con el universo.

No obstante, la mayoría de las veces se disputan encuentros cerrados,
lentos y agotadores; no demasiado divertidos.
Todos quieren ganar y nadie te lo pone fácil;
al contrario,
están deseando verte caer para ocupar el hueco donde antes estabas.

Por supuesto que la inteligencia y la estrategia cuentan,
pero si los números no están contigo
entonces nada está contigo:
apestas y buitres vuelan alrededor de tu cabeza.

El fin último es llegar a la meta, lograr los sueños,
reencontrarse con el paraíso que nos prometieron de niños
y del que tantas veces dudamos si nos encontramos tropezando en el trayecto.

A veces ganas, la mayoría de las veces pierdes. Los demás festejan,
tú maldices tus números, tus sinos,
tus flaquezas, tus debilidades, tus herencias,
tus orígenes, tus fantasmas, tus creencias,
todo cuanto eres.

Pero el universo,
ocupado en órdenes sagradas,
ejecuta su plan implacable y misterioso,
proporcionándote la posibilidad de que al día siguiente los números
hagan brillar la pepita de oro pegada a tu frente.
Nunca se sabe.

El parchís es un trasunto de la vida y en ocasiones, curiosas o funestas ocasiones,
la vida es un trasunto del parchís.

He tirado dado,
me ha salido cinco.
Momento de salir de la cama.
No puedo seguir remoloneando.


jueves, 21 de agosto de 2014

Capitalismo (tergiversando a José Martí)



Hay tres cosas que cada persona 
debería comprar durante su vida:

Comprar un árbol.
Comprar un hijo.
Comprar un libro.

domingo, 16 de junio de 2013

"De Madrid al cielo" de Estrella Checa en CentroCentro

Entrada original para Fac magazine el día 12 de junio del 2013.

Estrella Checa, diseñadora de la marca de complementos de bisutería creativa Starkefashion, ha realizado una colección dedicada especialmente a Madrid con motivo de la reciente apertura de la tienda del espacio cultural CentroCentro, ubicado en el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de la ciudad.
Anteriormente, la artista madrileña ha expuesto sus collages en diversas ocasiones y desde el 2009 hasta la fecha ha producido varias colecciones con su propia marca, que han sorprendido por sus originales diseños de edición limitada, dotados de una visión estética muy personal que no sigue ninguna tendencia imperante más que la de su propia imaginación.
La tienda del CentroCentro, donde también se pueden adquirir piezas de otros diseñadores como "Quatre Jewerly" o "Lalabeyou", es un lugar dedicado a Madrid, la mayoría de los productos están inspirados en la capital española y ahí es donde encaja esta colección, “De Madrid al cielo”, donde Estrella Checa coge su tradición (la española en general y la madrileña en particular) y la sitúa en un escenario actual, reinventándola. Chulapas y chulapos, frases hechas y referencias culturales, colores vivos y llamativos, son parte de los elementos con los que Estrella sorprende a quien se acerca a sus creaciones (collares, pulseras, pendientes, anillos, broches…), donde el vitalismo, la reivindicación, el sentido del humor y el amor por su identidad hispana, quedan claramente expuestos.
 
Estos son sólo algunos de los diseños que se pueden encontrar en CentroCentro:
 
Pulsera "Madrid me mata"

Anillo "Doña Julia"

Pendientes "La Verbena de la Paloma"

Broche "I Love Madrid"

 
Resto de productos y con mejor calidad de imagen: http://www.flickr.com/photos/starkefashion/sets/72157634054033211/
Starkefashion también en Facebook: https://www.facebook.com/Starkefashion
 
Francisco Negrete Mendoza

sábado, 18 de mayo de 2013

No hay devolución

Nuestros sueños
vienen rotos
por defecto
de fábrica.